La reconocemos como una excelente esposa dedicada a su hogar, plena de espiritualidad paulina y de convencimiento de los valores éticos y morales de nuestra querida Iglesia católica.
Nuestro noviazgo duro 8 años, que nos sirvió para conocernos mejor y fundamentar nuestro proyecto de vida donde buscamos también realizarnos como personas individuales.